Muchos edificios que alcanzan el final de su vida útil pueden ser rehabilitados para renovar sus áreas más castigadas y llevarlas así a los estándares actuales, e incluso pueden reformarse completamente para que desarrollen nuevas funciones.

Los edificios construidos para una larga vida útil a menudo sirven varios propósitos a lo largo del tiempo. Podemos verlo hoy en día en muchos de nuestros pueblos y ciudades, en dónde viejas fábricas y complejos productivos se han convertido en apartamentos, tiendas, oficinas e incluso en equipamientos comunitarios como centros comerciales o museos.

Hoy en día, muchos sectores afrontan una mayor presión para reutilizar los edificios en vez de derribarlos y crear nuevos. Esto se debe a diversos motivos, como evitar el daño medioambiental y las emisiones de carbono que implican un proyecto de nueva construcción, o también para ahorrar tiempo o debido a restricciones de espacio.

No obstante, llevar a una nueva vida un edificio antiguo es un arte que requiere muchos conocimientos y tecnologías especializadas para llevarse a cabo con éxito. Para asegurar que tu próxima renovación sea lo más tranquila posible, ya sea una rehabilitación completa o tan sólo una pequeña renovación, te decimos nuestros cuatro consejos para alcanzar el éxito en tu proyecto.

1 - Nada mejor que estar en la obra

Las renovaciones, comparadas con una nueva construcción, no empiezan sobre plano, ya que ya existe una estructura compleja en el lugar que necesita ser cuidadosamente estudiada antes de realizar cualquier nuevo planteamiento.

Estar físicamente en la obra y poder inspeccionar el edificio de primera mano es esencial. Durante este proceso, es importante preguntarse muchos aspecots, como ¿de qué material están realizados los muros? ¿hay ladrillos o fijaciones? ¿qué reparaciones, renovaciones o cambios se hicieron en el pasado? ¿se necesita instalar un sistema de ventilación y aire acondicionado? ¿cuál es el valor “U” de transmitancia térmica de las ventanas? ¿se corresponde con el estándad? Si no se corresponde, ¿cómo puede mejorarse? ¿cuál es la posición de las ventanas? ¿se necesitan de nuevas? Si se necesitan de nuevas, ¿dónde se instalan si se realiza una nueva fachada? ¡la lista es casi interminable!.

Asegurando que el fabricante del producto se una a ti en la obra para responder a estas preguntas te proporciona el mejor consejo de cómo avanzar en tu proyecto. Por ejemplo, un producto que funcionó en el pasado quizás no sea el más adecuado para el proyecto en curso, y el proveedor puede recomendar alternativas que consigan mejores resultados. El proveedor también puede trabajar con el arquitecto, contratista y aplicador para asegurar el que diseño propuesto, tiempos y cotización son lo más precisos posible.

Los proyectos de rehabilitación también pueden afrontar situaciones completamente impredictibles, como daños estructurales ocultos, tuberías dañadas, cableado en mal estado, ventilación deficiente o problemas de aparición de moho. Tener un proveedor que es capaz de dar un consejo técnico en visitas regulares en la obra, cuando se le necesite, te ayudará a solucionar los problemas que aparezcan y garantizar los resultados esperados.

2 - Selecciona el sistema adecuado

Seleccionar los materiales de construcción adecuados permitirá que el proyecto sea más fiable y robusto, y evitará fallos durante la instalación o una vez completada, que podrían aumentar significativamente los costes y los tiempos de ejecución.

La compatibilidad es un aspecto importante, ya que un producto puede no funcionar correctamente en la obra si se combina con otros componentes o materiales. Para evitar este problema, el proveedor puede aconsejar un sistema completo que tenga en cuenta no sólo el producto en cuestión, pero la manera como interactúa con lo que le rodea.

Trabajar con un proveedor que tiene un conocimiento sobre qué sistema elegir también permite trabajar con múltiples opciones y escoger la mejor de ellas. Por ejemplo, en CPG, nuestra gama de productos de sellado no incluye sólo silicona, sino multitud de otros productos que permiten soluciones personalizadas y específicas. Esta amplia gama de productos también hace el proceso más fácil de dirigir, ya que sólo se necesita una única fuente para diversos sistemas. Es más, gracias a nuestro departamento de I+D, si hay cualquier desafío que nunca hayamos visto antes, podemos ayudar a crear la mejor solución para resolverlo.

3 - Tener la información correcta para el trabajo

No tiene sentido escoger el producto más sofisticado si nadie entiende cómo funciona o se instala. Los proyectos de rehabilitación son lo suficientemente complejos como para no tener que preocuparse acerca de aplicaciones incorrectas, ya que si el trabajo no es fácil de controlar en la obra, entonces el riesgo se incrementa.

Los productos simples y fáciles de entender permiten compartir la información relevante e informarse de que cada miembro del equipo de trabajo conozca qué está haciendo. Trabajar con un fabricantes que ayuda a formar a los instaladores y se asegura de que entiendan el producto, y cómo aprovecharlo, es importante para evitar problemas en la obra.

En CPG Europe, trabajamos mano a mano con los instaladores de diversas maneras. No se trata sólo de realizar formaciones específicas de nuestras marcas de producto, sino que también ofrecemos charlas, inspecciones en la obra y sobre los trabajos que se están realizando, y nos involucramos para solucionar los problemas que aparezcan.

Y no se trata sólo de que los instaladores necesiten la información correcta en el momento adecuado. Por ejemplo, los arquitectos necesitan acceso a información muy compleja de cada componente para crear sus detallados planos. Una buena muestra de ello es nuestra marca Dryvit para el aislamiento de muros exteriores, en la que es vital que podamos proporcionar al arquitecto todos los cálculos acerca del viento y las especificaciones térmicas. La información no sólo debe ser precisa, sino que además necesita estar en el formato correcto, como los dibujos en formato CAD o los archivos BIM, para que puedan ser correctamente incorporados al diseño.

Encontrar un fabricante que proporcione una comunicación fácil y directa entre todas las partes concede un beneficio significativo para todo el proyecto.

4 - Planifica el futuro

La viabilidad a largo plazo del edificio necesita ser analizada nada más empezar el proyecto. Esto implica entender la longevidad del nuevo propósito del edificio, ya sea una fábrica que va a convertirse en oficina o un antiguo edificio municipal convertido en pisos, y conocer también cuáles son las normativas a aplicar y a tener en cuenta.

Crear edificios más eficientes y sostenibles es un requisito que las rehabilitaciones necesitan alcanzar también, teniendo en cuenta que cuando los edificios a renovar se construyeron por primear vez estos requerimientos eran mucho más bajos. También hay una necesidad creciente de escoger materiales más respetuosos con el medio ambiente, como los que se fabrican, transportan e instalan con unas mínimas emisiones de carbono.

Las opciones de especificación también pueden afectar los niveles de sostenibilidad de la obra, como pavimentos fáciles de limpiar que reduzcan el consumo de agua, iluminación de bajo consumo que reduzca los requisitos lumínicos y una fachada de larga vida útil con propiedades térmicas que fije las demandas de calefacción a un nivel bajo.

Seguir estos consejos garantiza que la inversión hecha en la renovación proporciona un alto valor añadido y satisface los objetivos a largo plazo de la propiedad.